Big Mr. and Mrs. Warmth

Ficha técnica

Título: Big Mr. and Mrs. Warmth
Autor: Lisa Yuskavage
Cronología: 2020
Estilo: Arte fantástico, Kitsch
Materiales: Óleo sobre lienzo
Ubicación: Colección privada
Dimensiones: 139,7 x 167,6 x 3,8 cm
Escrito por: CuDiosa

COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE ‘BIG MR. AND MRS. WARMTH’

CONTEXTO HISTÓRICO

Las musas de Lisa Yuskavage son, en su mayoría, mujeres. Mujeres con apariencia de muñeca inmersas en el humo coloreado del burdel. Incómodo y desagradable para el padre de familia burguesa que borra con insistencia y asiduidad su historial de búsqueda en Internet. Obsceno. Inquietante y, obviamente, provocador. El tiempo y la fama más que suavizar su vulgaridad, la ha armonizado.

Y, ¿cuánto hemos cambiado? Los que criticaban una inspiración que, según ellos, bebía de revistas “guarras”, serán los mismos que ni saben ni se interesan por los archivos de Epstein.

Lisa Yuskavage alcanzó su punto álgido a finales de los 90 y principios de los 2000. En otra generación, en ese punto en el que la sociedad se dividía entre el fin del mundo o una modernidad muy tocha sin vuelta atrás. La pintora (junto a John Currin) encabezó un movimiento basado en la figuración sexualizada a partir del uso del doble sentido. En el centro de la escena, mujeres de grandes pechos y presencia autosuficiente dentro de ambientes soñados pero tangibles.

‘Golden studio’ (2023)

Y, a pesar de todo esfuerzo, me gustaría que reflexionaras sobre qué es lo que termina pasando. Te ayudo un poco: básicamente, lo que ocurre siempre. Que el pensamiento misógino y el auge de la política machista transformaron la crítica contracultural en unas cuantas tetas a modo de simple marca de agua. A pesar de su precisa técnica. Sin tener en cuenta su excelsa su formación ni el nivel de control de pincel y espacio compositivo. En su arte, hay mucho del manual clásico “The Art of Watercolour”, de la teoría del color del Renacimiento, de la suavidad de los tonos empleados en el Rococó y de la corriente surrealista sexualmente erotizada y onírica.

Lisa Yuskavage transmite la contemporaneidad utilizando la técnica y géneros tradicionales. Hace la guerra desde dentro, desde la propia tradición pictórica y sus formas de expresión. Eleva la canónica historia del arte desde la vulgaridad y la crudeza, a la vez que honra la tradición desde una perspectiva rompedora renovándola y asignándole un sentido propio de los tiempos actuales.

Algunos/as lo tomarán como una amenaza apocalíptica, otros/as lograrán apreciar las figuras y formas detrás de los colores irradiados, elegantes y empalagosos. Chicas de clase trabajadora, de barrio, de la calle; que se visten y desvisten con poderío desde una posición de superioridad autoinfligida, que no comprendida. Enseñan sus vergüenzas sin pudor ni provocación. No son escenas intrusivas ni han sido ideadas o pintadas por un hombre. Son majas desnudas sin reclinarse en el diván.

ANÁLISIS FORMAL

En ‘Big Mr. and Mrs. Warmth’, la mujer no está sola aunque su protagonismo es patente. De este modo, la composición presenta a dos figuras dispuestas en primer plano, recortadas sobre un fondo monocromo rojizo que parece actuar como preludio de un suceso incandescente. Al no haber nada más que dos cuerpos en posiciones contrarias, que muestran sorpresa y calma al mismo tiempo; nuestra atención está focalizada en ellos. Además, el espacio está cortado, apurado, sin aire que ofrezca un respiro visual.

Dando buena cuenta de lo banal y kitsch, la mujer viste un mini bikini de lunares brillantes y deliberadamente dispuesto que complementa con un make up de colores estridentes, especialmente en los ojos, siendo la nota discordante en una cara que parece prender en llamas. El detalle de la cadena a la cintura actúa como continuación del cuadro extendiéndose hacia los dominios del espectador a modo de prolongación de la escena. Su expresión es ambigua: una boca abierta que pasa por la sorpresa, el placer y la caricatura. Junto a ella, el hombre es consolado aunque mantiene una expresión perspicaz e irónica que, se intuye, parece asumir un destino trágico. O dominador.

‘Big Mr. and Mrs. Warmth’ (2020)

El audaz tratamiento pictórico de Lisa combina una ejecución muy pulida en el modelado de la carne con zonas de transición cromática suave. El rojo domina pero deja que el cuerpo de la joven se presente ligeramente iluminado usando con gusto el claroscuro de su admirado Caravaggio. Una muestra más de esa formación y conocimiento de las tradiciones clásicas de la pintura al óleo, en este caso, al servicio del contraste con la artificialidad del color y propia escena. Es a partir del propio tono desde el que se unifica la escena y palpa la significación emocional. El rojo evoca lujuria, calor, deseo, peligro, erotismo. WARMATH.

Ya sabemos que Yuskavage no es de las que ofrece una golosina fácilmente degustable. Su creación te reta e inquieta a partes iguales. No queda claro si la imagen se clasifica como erótica o, por el contario, dispone de un sentido crítico. De forma que ambas lecturas conviven y se tensionan.

Obviamente, la figura femenina está constituida para ser mirada, aunque su expresión exagerada rozando lo caricaturesco lucha con la satisfacción de cualquier fantasía. Así que, por qué interpretación optamos. ¿Satisfacemos un puro acto de deseo contemplativo o asumimos un papel enjuiciador basado en la violencia simbólica?

Puede que la pista nos la ofrezca el personaje masculino al funcionar como contrapunto. Él es silencio, secundario y refuerza la inversión de jerarquías tradicionales en la representación de la pareja. A pesar de todo, se muestra divertido sabiendo que, aunque asume una posición sumisa dentro de lo simulado, tiene el poder en el mundo real.

CURIOSIDADES

Teniendo en cuenta todo lo expuesto hasta aquí, no resultará extraño pensar que, parte de su trabajo, fuera rechazado por museos y criticado duramente, especialmente, por figuras conservadoras. Sin embargo, el tiempo pone todo en su sitio y hoy es una de las pintoras figurativas más valoradas del mercado estadounidense. Algunas de sus obras han superado el millón de dólares en subasta. En los tiempos que corren, incluso, puede parecer una cifra discreta para el mercado del arte pero, cierto es que, a diferencia de la mayoría de artistas contemporáneos de su generación, no cultiva una imagen pública espectacular.

No vive en una perfomance constante y eso termina quitándole followers. Da pocas entrevistas personales, evita el protagonismo mediático y mantiene una separación muy clara entre vida privada y obra.

Una de sus frases más citadas es: «I only load the gun», lo que viene a significar que ella sólo carga la pistola. Y lo hace para que sea el espectador quien pulse el gatillo y decida con su acción deliberada a qué significado disparar.

¿COMPARTIR ESTE ARTÍCULO?

Share on facebook
Compartir en Facebook
Share on twitter
Compartir en Twitter
Share on linkedin
Compartir en Linkdin
Share on pinterest
Compartir en Pinterest

Deja tu comentario

Deja una respuesta

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad