COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE LE MINOTAURE
ANÁLISIS DE LA OBRA
Salvador Dalí fue cualquier cosa con tal de ser lo suficientemente polémico y controversial, aunque siempre fue Dalí. Lo cierto es que el de Figueres era capaz de encontrar la inspiración en cualquiera de los lugares que se le presentase; de ahí su extensísima colección visual. Hacia el nal de su vida, el genio comienza a desatarse y arriba a puertos más allá del límite establecido. Echando un vistazo rápido a su pintura se entienden estas palabras.
Dalí empleaba el método paranoico-crítico, patente evidentemente a cargo personal del autor. Su producción versó principalmente en el ámbito pictórico, mas encontramos en etapas como la neoyorkina y posteriores ciertos esbozos -de una calidad ingente- escenográcos y/o escultóricos.
La obra presentada es uno de sus ejemplos en escultura y a su vez ejemplo de un espléndido manejo de la técnica de la fundición en bronce. Dalí representa un esbelto cuerpo humano con cabeza de toro en una pose ciertamente femenina que destaca por su dinamismo y su aspecto dolorido. Si analizamos verticalmente la composición encontraremos rápidamente una posición de opuestos presente también en el fuerte elemento cultural español: el toreo.


Versan en esta obra el sufrimiento animal y el movimiento humano. Comenzando por la cabeza del toro interpretamos una marcada ausencia de cuernos así como de elementos oculares. Rozando lo sádico únicamente se hacen presentes las cuencas de los ojos que protagonizan la inmensa violencia que seguramente Dalí observase en las corridas de toros las cuales frecuentó en cierta etapa de su vida.
La lengua fuera, mostrando el ruego, el suplicio y el último halo de vida. El rostro no aparece desgurado, aunque tampoco se muestra elegante. Es inquieto, repleto de una textura que imita la piel de animal y que ofrece realismo a la obra.

Por otro lado, Dalí eclipsa en su proyecto escultórico la irracionalidad y el dolor animal con un cuerpo que se exime de sexo y se descompone resaltando ciertas partes propiamente humanas por su ausencia. Ausencia de pecho, de vientre así como la añadidura de otros detalles que no parecen ser muy relevantes en esta interpretación de lo esculpido.
Sí que prestamos más atención al vientre y al pecho, tratándose de una gura -imaginamos femenina y tendenciosa a ello tanto por el carácter de Dalí como por la pose mostrada nos damos cuenta de que la ausencia es esencial, y lo esencial es lo propiamente dicho humano. El sexo no aparece y el vientre presentado meramente como un profundo cráter en la escultura resulta verdaderamente revelador.
El detallismo es nato, con unos pies y unas manos alargadas que se corresponden perfectamente a la corporeidad manierista aplicada por Salvador Dalí. Inspirado en la tauromaquia en contadas ocasiones, el genio surrealista ejecuta una sorprendente escultura de bronce elevada sobre un pedestal de pequeñas dimensiones que realza el sufrimiento y el movimiento presente en la cultura del capotazo.
Si algo nos resulta clarividente en la escultura de Dalí es nuevamente su personalidad infundada en otra pieza artística. Salvador, que bien poseía el don de recibir inspiración de -casi- cualquier cosa, sorprende una vez más al espectador bajo una escultura en la técnica ancestral de la fundición del bronce. En ella, lo humano se contrapone a lo animal así como lo pasional se enfrenta a lo racional de una manera bruta.
Salvador mostró en vida un fuerte fanatismo por el universo de la tauromaquia, tradición arraigada a su origen de natividad. Encontró en ello una mezcla de pasión y locura rematada violentamente en la muerte pudorosa. Denió el toreo como un arte, y mostró en su obra su profundo y verdadero sentimiento ante tal actividad.
Otras obras artísticas -ya pictóricas- del de Figueres muestran igualmente esta temática animal. Raro sería no encontrar algo en relación al gusto o pasatiempo de Salvador vinculado directamente con el Arte. El minotauro surrealista que ejecuta es sin dudarlo una de sus máximas expresiones taurinas, capaz de apelar directamente a sus espectadores obteniendo diversas teorías acerca de esta obra y este fuerte elemento cultural español.
BIBLIOGRAFÍA
- Breton, A. (2013). ¿Qué es el surrealismo? (P. Châtenois, Trans.).
- Casimiro Libros. Dalí, S. (2009). Diario de un genio (M. Déon & R. Descharnes, Eds.; B. d. Moura, Trans.). Tusquets Editores.
