Tierra Labrada

Ficha técnica

Título: Tierra Labrada
Autor: Joan Miró
Cronología: 1923 – 1924
Estilo: Arte surrealista
Materiales: Óleo sobre lienzo
Ubicación: Guggenheim Museum, Nueva York 
Dimensiones: 66 x 94 cm

COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE TIERRA LABRADA

ANÁLISIS FORMAL

Joan Miró, se insiere comúnmente dentro del movimiento surrealista pero el nunca estuvo de acuerdo y, con su producción se alejo del mundo teórico del inconsciente y del tratado del movimiento artístico en sí. Así pues, vemos a Miró cómo se relacionó con la Rue Blomet, donde desarrolló su estilo junto con artistas como Masson, Bataille o Artaud, afincados en el efervescente Paris del s. XX. 

Al final consiguió crear un estilo único y muy personal, que hace que su obra adquiera una serie de características que la hacen identificable, pudiendo así reconocer su trazo y forma de manera clara y directa.

Esta obra concretamente la pinta entre su Mont Roig natal y París. En ella muestra una clara influencia del arte vanguardista, una abstracción de las formas que lo conducen a lo que será su propio estilo pictórico. Además destaca la conservación de un gran número de bocetos previos, que nos permiten ver y entender el proceso de composición de la pieza.

ANÁLISIS ICONOGRÁFICO

Vemos el miso escenario que en su obra “La Masía”, nos muestra su tierra natal, pero con una deformación de la realidad mucho mas avanzada conduciéndonos a lo que será la evolución de su producción artística. Podríamos decir que versiona su obra anterior y nos muestra su espacio familiar, su hogar, desde otra perspectiva igualmente personal. A la composición suma objetos natural y cotidianos como plantas, árboles, animales, un periódico, entre otros.

Joan Miró afirmó: <<“Tierra Labrada” es un desarrollo de “La Masía”: están los animales, las lagartijas, el caracol. Pero hay también una ruptura. La elección de los planos ya no se efectúa según la perspectiva, es una elección afectiva. Escogí los animales, las plantas, todo lo que tiene ritmo.>>

Representa así la esfera de Mont Roig, ese espacio tan personal y familiar, des de una perspectiva analítica, individualizando cada objeto del escenario y dotándolo de un significado único. Se refuerza así el simbolismo de la obra de Miró, interrelacionando todos los elementos desde su propia deformación. 

En la parte derecha de la composición encontramos el buey que guía al hombre. Es especial esta figura porque vemos la cabeza y torso de un fuerte buey combinada con un cuerpo mas definido con ubres, creando una simbiosis entre los dos sexos en el animal, creando un ser hermafrodita igual que el caracol. Luego vemos representaciones claramente femeninas como son la cabra o yegua y masculinos como el perro o el gallo

En este punto de la composición también destaca el contraste de luces, de forma que en la gran parte de la escena predomina una fuerte y cálida luminosidad, mientras en el lado derecho queda un pequeño terreno en sombra. Destaca también la representación de estas luces, de forma que vemos el sol en la esquina superior izquierda, mientras que la luna se sitúa en el lado oscuro, pero se representa como un fruto del pino, coronando la esquina superior derecha, “iluminando” con sus rayos. 

En el plano izquierdo destaca otra representación vegetal, el agave, de hojas dentadas. Mientras en primer plano vemos el pino, un árbol que consta de oreja y ojo, personificando en cierta manera este objeto inanimado. Miró afirmó: ‹‹Es el árbol que lo ve y oye todo. Para mí un árbol es una cosa viva››. En el plano inferior, bajo la sombra del pino vemos un lagarto representado de forma cómica, con un gorro de burro (de forma cónica) sobre el periódico titulado “JOUR”, elemento que hemos visto en obras y apuntes anteriores.

Pero lo que mas llama la atención es la forma triangular que se eleva sobre la metamorfosis de un árbol, cuyas ramas se han convertido en astas de banderas (catalana, española, francesa y italiana). Esta forma geométrica resulta un autorretrato del mismo Miró, en un ejercicio de abstracción y inclusión del propio pintor dentro del marco escénico. Y bajo estas figuras, vemos unas rayas paralelas en el suelo que representan la tierra labrada, elemento que da título a la pieza.

En definitiva, Joan Miró marca un antes y un después con esta pieza dentro de su producción, nos muestra un mundo originario que plantea un nueva lectura repleta de nuevos significados y formas.

BIBILIOGRAFIA 

Balsach, M.J. (2007) Joan Miró. Cosmogonías de un mundo originario (1918-1939). Galaxia Gutenberg; Barcelona.

Boix Pons, Antonio. Un comentario sobre ‘La tierra labrada’ (1923-1924), de Joan Miró. “Octopus” RDCS, nº 2 (II-2011) 4-23. Recuperado de:https://artcontemporanigeneral.blogspot.com/2011/02/un-comentario-sobre-la-tierra-labrada.html

https://www.guggenheim.org/at-large/the-guggenheim-circular/home  

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