COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE VILLA CAPRA (LA ROTONDA)
RENACIMIENTO
La Italia renacentista era un mosaico político formado por pequeñas ciudades, como Florencia o Milán, dominadas por algunas familias de aristócratas o de banqueros. En este contexto, en los Estados Pontificios, el papa Nicolau V del 1447 al 1455 reformó la ciudad de Roma y mandó la construcción de la basílica de San Pedro.
En el siglo XVI, las continuas luchas entre Francisco I de Francia y el emperador Carlos V convirtieron Europa en un campo de batalla. Este conflicto tuvo también grandes repercusiones en Italia, porque el soporte del papa al monarca francés provocó el asalto de la ciudad de Roma por las tropas imperiales del año 1527, conocido como il saco di Roma. Este hecho fue la causa principal de la decadencia del papado y de la posterior dispersión de pintores, escultores y arquitectos.
En el siglo XVI, con posterioridad a il saco di Roma, el Renacimiento se extendió por toda Europa a través de los llamados artistas vagi (viajeros) y gracias a los contactos y a los viajes de artistas de toda Europa a Italia. Se desarrollan así nuevos centros artísticos, como la escuela alemana, la escuela flamenca o la escuela inglesa.
Los arquitectos del siglo XVI también tienen un gran interés por la normativa clásica. Se escriben tratados de arquitectura, como los de Sebastiano Serlio, Jacopo Vignola y Andrea Palladio, influidos claramente por los tratadistas antiguos, entre los cuales destaca Vitruvio, así como por el análisis y el estudio de los monumentos de la Antigüedad romana. Una de las características más importantes de estos tratados fue la inclusión de imágenes que completan las descripciones escritas.
Aunque se trata de una obra renacentista, algunos autores señalan que presenta ciertos matices manieristas en su libertad compositiva y en la ruptura con la fachada principal tradicional. Por ello es necesario explicar el periodo manierista.
MANIERISMO
El Manierismo se caracteriza por la ruptura con la normativa clásica, por la alteración de la morfología de los órdenes arquitectónicos establecidos y por una arquitectura experimental, tanto en los planteamientos escenográficos como en la voluntad antifuncionalista.
El Manierismo es, en definitiva, un arte aristocrático ligado a las cortes europeas que, después del Concilio de Trento y en relación con el poder de la Reforma católica, se convirtió en el espacio ideal para la nueva liturgia.
ANDREA PALLADIO

Ahora pasamos a hablar sobre el arquitecto Andrea di Pietro della Gondola, nombrado Andrea Palladio en honor a la diosa griega Palas Atenea erudito de la arqueología y fascinado por la antigüedad clásica y por la simetría, fue el primer profesional dedicado en exclusiva a la arquitectura.
Las reglas y las proporciones que plasmó en su tratado I Quattro Libri dell’Architettura del 1570 fueron aceptadas como canon clásico de la arquitectura civil. Sus edificios presentan algunos rasgos manieristas, y por eso Palladio fue considerado impuro por los teóricos del Renacimiento y por las arquitecturas del Neoclasicismo.
ANÁLISIS FORMAL
En la Villa Capra, más concretamente en el exterior, presenta un perfil idéntico en todas las cuatro fachadas, cada una de las cuales se articula a partir de unas escalinatas pronunciadas que conducen hacia un pórtico de seis columnas de orden jónico, con el entablamento correspondiente y frontón triangular rematado con una estatua en cada vértice.
En el centro del edificio se levanta la cúpula que cubre la sala circular central de la mansión.

Dicha arquitectura se estructura sobre una planta simétrica en forma de cruz griega, por el hecho de que al cuadrado de la construcción se añaden cuatro pórticos.
Además, en el centro podemos encontrar la gran sala circular que hace de eje distribuidor de las habitaciones y de las dependencias que lo rodean.
Los dormitorios están ubicados en los cuatro ángulos del edificio. En los sótanos se encuentra la cocina y salas de la administración general de la casa.
La sala central, cubierta por una gran cúpula rematada con un óculo, esta decorada con vigorosos frescos hechos por diferentes pintores italianos de la época. La iluminación natural de esta sala central es un poco deficiente, porque aparte del óculo, la luz solo entra a través de los cuatro pasillos que convergen.
ANÁLISIS ICONOGRÁFICO

Por una parte, refiriéndonos al entorno e integración urbanística podemos mencionar que esta edificación esta situada sobre una pequeña colina en medio del campo, las cuatro fachadas se orientan en los cuatro puntos cardinales.
Esta disposición permite que, desde la planta noble, los propietarios puedan aprovechar al máximo la vista privilegiada del entorno natural que les rodea.
Por otra parte, refiriéndonos a la función, el contenido y el significado de esta obra podemos mencionar que la Villa Capra fue construida por el disfrute particular de su propietario, el poderoso clérigo Marius Capra Gabrielis, el nombre del cual se encuentra escrito en los frisos de los cuatro pórticos.
La casa también es conocida popularmente con el nombre de la Rotonda, a causa de la espectacular sala circular central, cubierta por la gran cúpula semiesférica construida por el arquitecto Vincenzo Scamozzi entre el 1580 y el 1591, y que alteró el diseño inicial de Palladio.
Siguiendo los principios renacentistas, Palladio reprendió el estilo arquitectónico de los templos romanos y lo aplicó a edificaciones civiles, iniciando así la recuperación de las antiguas villas romanas, eran las residencias campestres lujosas alejadas de las ciudades, desaparecidas después de la caída del Imperio Romano.
MODELOS E INFLUENCIAS
El modelo de referencia en la arquitectura paladiana es la antigüedad clásica, presente en el parecido entre las fachadas de los templos romanos y las cuatro fachadas porticadas de la Villa Capra. Igualmente, la cúpula centralizada parece que coja como referencia la del Panteón de Roma, que también muestra un óculo central.
La Villa Capra fue el modelo de la Chiswick House de Lord Burlington, ejemplo del neopaladianismo inglés. Desde Inglaterra, Palladio también tuvo una gran aceptación a los Estados Unidos, tanto en las casas residenciales del sud, como en los edificios públicos construidos en el siglo XIX. Su faceta como teórico también fue muy importante, y su tratado I Quattro Libri dell’Archittetura se convirtió en un canon para la arquitectura occidental posterior y en un referente básico para el conocimiento de la arquitectura de la Roma clásica.
PROCESO DE CONSTRUCCIÓN
El proceso de construcción de la Villa Capra La Rotonda se desarrolló en varias etapas a lo largo de la segunda mitad del siglo XVI. Primero se levantó la estructura central de planta cuadrada, concebida para sostener una sala circular cubierta por una cúpula. Posteriormente se añadieron los cuatro pórticos con columnas, que dieron al edificio su apariencia perfectamente simétrica y orientada hacia el paisaje. Las fases finales se dedicaron a completar la cúpula y a rematar los elementos decorativos, dejando la villa con el equilibrio y la armonía propios del Renacimiento.
Aunque la Villa Capra es una obra plenamente renacentista por su uso de la proporción, la simetría y los modelos clásicos, también rompe con la tradición renacentista al presentar cuatro fachadas idénticas y un diseño completamente simétrico concebido para integrarse con el paisaje.
CURIOSIDADES
Existen algunas curiosidades y aspectos destacados que permiten comprender mejor la importancia de Almerico Capra, conocida popularmente como La Rotonda. Uno de los elementos más significativos del edificio es su cúpula central, claramente inspirada en el Panteón de Roma. Andrea Palladio tomó como referencia la gran sala circular del templo romano y la adaptó a una residencia privada, algo poco habitual en el siglo XVI.
Esta decisión no solo supuso una innovación arquitectónica, sino que también tuvo un fuerte contenido simbólico. La cúpula representa la perfección geométrica, la armonía y el orden racional, principios fundamentales del Renacimiento, y establece un vínculo directo entre la arquitectura renacentista y la Antigüedad clásica.
El impacto de la Villa Capra fue enorme y trascendió ampliamente su contexto original. Su diseño se convirtió en un modelo a imitar y tuvo una influencia decisiva en la arquitectura europea y americana. Inspiró mansiones aristocráticas en Inglaterra, edificios públicos y gubernamentales en Estados Unidos y numerosas residencias y palacios en Europa. A partir de este modelo se consolidó el llamado estilo palladiano, que llegó a definir buena parte de la arquitectura neoclásica. Incluso edificios tan emblemáticos como la Casa Blanca incorporan elementos claramente derivados de este lenguaje, como la simetría, el uso de órdenes clásicos y la referencia a la arquitectura de los templos antiguos.
Otro aspecto interesante es el nombre del edificio. Aunque hoy se la conoce casi universalmente como La Rotonda, su nombre oficial es Villa Almerico Capra, en referencia a la familia Capra, que heredó la propiedad tras la muerte de su primer propietario. El apodo “La Rotonda” surgió de forma natural debido a la sala central circular y a la cúpula, que se convirtieron en los rasgos más reconocibles del edificio. Con el paso del tiempo, este nombre popular se impuso en el uso común y terminó eclipsando al nombre original, hasta el punto de que hoy es el más utilizado tanto en el ámbito turístico como en el divulgativo.
La relevancia histórica y arquitectónica de la villa fue reconocida oficialmente cuando pasó a formar parte del conjunto “La ciudad de Vicenza y las villas palladianas del Véneto”, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994. Este reconocimiento subraya su valor universal y su papel fundamental en la historia de la arquitectura occidental, consolidando la figura de Palladio como uno de los arquitectos más influyentes de todos los tiempos.
RESTAURACIONES
A lo largo de los siglos XIX y XX, la villa ha sido objeto de diversas intervenciones. Estas actuaciones han tenido como objetivo mantener en buen estado la cúpula, los frescos interiores y los elementos arquitectónicos de piedra, garantizando que el edificio conserve su apariencia renacentista original. Gracias a estas restauraciones, la Villa Capra ha podido llegar hasta nuestros días en un excelente estado de conservación.
BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA
-TRIADÓ TUR, J.R; PENDÁS GARCÍA, M.; TRIADÓ SUBIRANA, X.: Història de l’art. Barcelona, 2011.
-BOUCHER, B.:Andrea Palladio: The Architect in his time. Inglaterra, 2007.
-ARTELALLUSSER:
http://artelallusser.blogspot.com/2010/03/villa-capra-o-rotonda-palladio-fue.html
