COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE LA VIRGEN DEL VENERABLE AGNESIO
ANÁLISIS ICONOGRÁFICO
Se presenta en esta pintura, como tema principal, el sueño que tuvo el venerable Juan Bautista Agnesio – ilustre sacerdote valenciano- sobre su ideal casamiento con Santa Inés. Fue un encargo del conde de Oliva, perteneciente a la familia Centelles, en homenaje a Juan Bautista Agnesio tras su muerte.
Aunque algunos autores consideran que, por su forma rectangular alargada, podría haber sido la predela de un retablo, esta pintura se hizo con una finalidad puramente devocional, porque lo que se representa en ella es una Sacra conversazione.
Comenzando por la pareja de la izquierda, encontramos la escena que describe el tema de la pintura: arrodillado, vemos a Juan Bautista Agnesio, que coloca el anillo de casamiento a Santa Inés, representada sosteniendo un pequeño cordero que da testimonio a su nombre –cordero en latín se denomina agnus, que ha derivado esta palabra hasta nuestros días como Inés-.

Lo que se representa es, como ya se ha dicho anteriormente, la escena de un sueño que tuvo el sacerdote con Santa Inés, en el cual contraía matrimonio con ésta.
La pareja de santos de la derecha son Santa Dorotea y San Teófilo: se les representa juntos, según la historia del martirio de esta santa, haciéndole entrega de las frutas y las flores que este santo, burlándose de ella, le pidió de camino a su martirio. Juan de Juanes pudo preferir representar granadas como símbolo de la unidad de la Iglesia.
En el centro está sentada la Virgen, que nos recuerda a una Madonna italiana que mira con serenidad a San Juan Evangelista niño – es muy poco común ver representado a este santo como infante –, que ya está escribiendo el libro del Apocalipsis junto al animal que lo identifica: el águila. A los pies de la Virgen también se encuentra San Juan Bautista niño, que acompaña a dos inocentes.
Este santo es comúnmente representado con la Virgen de los Desamparados. En el regazo de la Virgen vemos a Jesús, que porta una cruz mientras mira a su madre. La Virgen sostiene con su mano izquierda una corona de jazmín.
Podríamos decir que el conjunto central, donde se representa a los dos santos, a Cristo y a la Virgen, es una referencia visual de la inscripción en latín que hay en la parte superior de la pintura, que significa “La cruz es para los inocentes, la escalera que conduce a la corona de flores”. Se interpreta así que la fe es el camino a la salvación.
Si nos fijamos en el plano posterior, encontramos un paisaje con edificios clásicos, muy propio del Renacimiento, pero lo que destaca es el tholos, donde se ve a San Jorge justamente delante, matando al dragón –la presentación de este santo puede entenderse como elemento figurativo de la presencia de este cuadro en la capilla de San Jorge de los Centelles en Oliva-.
Junto a este edificio circular romano, se encuentra la pirámide de Cayo Cestio, que Juan de Juanes solía representar en algunas de sus obras a pesar de no conocer Roma personalmente, solo tenía constancia de sus monumentos por las estampas a su alcance.
ANÁLISIS FORMAL
Esta pintura pertenece a la etapa de madurez de Juanes, la cual se caracteriza por la gran soltura, la habilidad compositiva, el dominio del color – lo observamos en los mantos de la virgen y las santas –, la buena corrección anatómica y una predilección ya no tanto por el paisaje flamenco, como se observa en sus inicios, sino por el paisaje leonardesco o italianizante, claramente visible en el plano posterior, el cual se capta más nuboso, como un sfumato.
Por último, encontramos un elemento clasicista, aparte de la arquitectura comentada anteriormente: la belleza idealizada de las figuras, que es una característica rafaelesca que Juan de Juanes tiene muy en cuenta.
BIBLIOGRAFÍA
GRACIA, Carmen. Arte Valenciano. Madrid: Cátedra. 1998.
BENITO DOMÉNECH, Fernando. Joan de Joanes: una visión del artista y su obra. Valencia: Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. 2000.
MUSEO DEL PRADO. “Juan de Juanes Vicente Juan Masip”.
