Niki de Saint Phalle (1930-2002), artista franco-estadounidense de formación autodidacta, consolidó a lo largo de su carrera una estética única. En su obra, el infantilismo y la feminidad extravagante se mezclan. Transitó desde la violencia de sus famosos Tirs (Disparos) hasta la creación de las icónicas Nanas: figuras femeninas voluptuosas y coloridas que celebran la fertilidad y la sexualidad. Sin embargo, su ambición artística culminó en un proyecto monumental y esotérico: el Jardín del Tarot.



El origen conceptual de este jardín se remonta a 1955, un año crucial en el que Saint Phalle descubrió en Barcelona la obra de Antonio Gaudí. La visita al Parc Güell despertó en ella la necesidad de crear su propio refugio, un mundo imaginario donde ella impusiera las reglas y sus personajes.
A la influencia de Gaudí se sumaron otras impresiones fundamentales, como el Palacio Ideal de Ferdinand Cheval. Este cartero francés dedicó 33 años de su vida a construir, piedra a piedra, una edificación nacida de sus propios sueños y de los materiales que recolectaba en sus rutas diarias
El Bosque Sagrado de Bomarzo y las Torres de Watts de Simón Rodia, también pueden considerarse dentro de sus fuentes de inspiración.




No obstante, el deseo de Saint-Phalle de construir este jardín no se materializaría hasta 24 años después.
La oportunidad económica surgió en 1982 gracias al éxito de su perfume («Perfume 4 You»), cuyas ganancias permitieron financiar el proyecto que ella denominó su «maestro y su destino».

Situado en una montaña junto a Garaviccio, en la Toscana, el Jardín del Tarot fue edificado durante más de una década e inaugurado oficialmente en 1998. El espacio se compone de 22 esculturas-casa gigantes que representan los arcanos mayores del Tarot, integradas en una naturaleza casi salvaje de rocas y vegetación.

El jardín es un despliegue de formas sensuales cubiertas de fragmentos de espejos, cristales y mosaicos de cerámica brillantes, empleando la técnica del trencadís de Gaudí.

Niki eligió la cerámica no solo por su estética vibrante y sus múltiples combinaciones, sino por sus propiedades aislantes y su bajo costo, lo que le permitió cubrir grandes superficies con la ayuda de artesanos locales.

La influencia de Gaudí es palpable incluso en el «engaño visual», donde columnas imitan formas vegetales y esculturas como «La Salamandra» remiten directamente al parque barcelonés.

El tarot es un lenguaje universal que se presenta a través de una variedad de símbolos arquetípicos; un sistema de símbolos que cada individuo interpreta en función de su propio bagaje cultural y sus experiencias personales.

El jardín de Niki de Saint Phalle presenta su propia interpretación del tarot, una visión subjetiva que nos adentra en su imaginario, un recorrido cargado de simbolismo espiritual.
El visitante es recibido por personajes fundamentales:
El Mago:
- “Es la carta de Dios, el creador del universo. Es él que creó la maravillosa broma de nuestro mundo paradójico. Es la carta de la inteligencia activa. La luz pura, de energía pura, de la travesura y la creación.” (interpretación de Niki de Saint Phalle)

La Sacerdotisa:
- “La Sacerdotisa del poder femenino intuitivo. Esta invitación femenina es una de las claves de la sabiduría. Ella representa el inconsciente irracional con todo su potencial. Aquellos que deseen explicar los acontecimientos por razones o la lógica solamente permanecen en la superficie de las cosas sin la profundidad de la visión instintiva y de imaginación.” (interpretación de Niki de Saint Phalle)

La Emperatriz (que era una escultura-casa, es decir, era habitable):
- La Emperatriz es la gran diosa. Ella es la reina del cielo. Madre-puta-emoción, Magia Sagrada y civilización. La Emperatriz la construí en forma de esfinge. Yo viví por años dentro de esta madre protectora. También sirvió como sede para los encuentros con el equipo. Aquí hacíamos las pausas con café. En todo, ella ejercía una atracción fatal. (interpretación de Niki de Saint Phalle)

La Fuerza:
- Una frágil doncella dirige a un dragón feroz con un hilo invisible. La doncella debe domarlo porque está adentro de ella. Son sus propios demonios los que debe conquistar. Y a través de éste difícil trabajo, ella descubrirá su propia fuerza. (interpretación de Niki de Saint Phalle)

A partir de aquí, el jardín se bifurca para explorar las facetas de la experiencia humana:
- Hacia el área izquierda, el recorrido presenta figuras vinculadas al orden y la moral, como el Papa, la Justicia, los Amantes y El Emperador.


2. En contraste, otro sendero nos enfrenta a las fuerzas primarias incontrolables con El Diablo y La Muerte, recordándonos la parte inevitable y destructiva de la existencia.

Otras figuras que nos encontramos en un paseo por el Jardín del Tarot son: El Ermitaño, La Rueda de la Fortuna, El Colgado, La Torre, La Estrella, El Mundo y El Loco.

Por último, La Templanza, La Luna y El Carro cierran el recorrido, representando la imaginación, la victoria sobre la adversidad y el alcance del equilibrio final tras haber transitado por todo el espectro del tarot.

El Jardín del Tarot es un espacio inabarcable, lleno de símbolos e interpretaciones que requerirían mucho más que estas líneas para ser comprendidos en su totalidad. Es, en esencia, el reflejo de la desbordante imaginación de Niki de Saint Phalle. Esta joya artística no debe quedar en el olvido; por su magnitud y su alma, la incluyo definitivamente en mi lista personal de Maravillas del Mundo.

BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA
- De los Rios Cano, Nelly Elena. «El mensaje oculto del Jardín del Tarot de Niki de Saint Phalle». Tesis de maestría, Universidad Autónoma de Querétaro, 2016.
- Ramon Balius i Juli, «El arte fantástico y enigmático de Niki de Saint-Phalle», Apunts Medicina de l’Esport 44, no. 161 (2009): 48.
- https://masdearte.com/especiales/el-jardin-del-tarot-o-como-gaudi-fascino-niki-de-saint-phalle/
