EXPOSICIÓN.
Dos gigantes como el Museo del Louvre y el Museo Rodin se han unido para crear una experiencia única: un diálogo entre dos pesos pesados de la Historia del Arte.
Miguel Ángel y Rodin. El Renacimiento y el arte moderno conversando, frente a frente, para evidenciar sus similitudes, pero también sus diferencias.
A través de varias secciones, se hace un recorrido por toda la obra de ambos artistas, mostrando cómo les unía esa pasión casi obsesiva por retratar el cuerpo humano, no sólo centrado en lo anatómico, sino sacando las emociones al exterior para dotar de vida al mármol, al yeso, a la piedra o al barro.

Ese diálogo se realiza en varios tramos: Dos artistas míticos; Naturaleza y Antigüedad, la reinvención del modelo; Non finito; Cuerpo y alma confrontando dos visiones fundamentales: la de Miguel Ángel, que redefinió el cánon clásico, imprimiendo esa intensidad al mármol; y la de Rodin, que rompió con la idea de la perfección al explorar la fragmentación y dotar a su obra de carga emocional.
El objetivo de esta conversación es crear en el espectador una mirada crítica y una opinión propia sobre ambos artistas y cómo su influencia no solo está presente hoy, sino que fue clave en otros movimientos artísticos posteriores. Además, su concepción de la escultura provocó en el espectador una nueva manera de mirar: con emoción, más allá del aspecto religioso, sintiendo lo que siente la obra.
Vamos a recorrer brevemente cada sección.
SECCIÓN 1- Dos artistas legendarios.
Tanto Miguel Ángel como Rodin gozaron de fama en vida; el primero, apodado Il Divino, ya fue elogiado por Giorgio Vasari en su famosa obra Vidas de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos como la culminación del arte de su época.
Rodin, el Maestro de Meudon, fue aclamado en sus inicios por un pequeño grupo de críticos para consagrarse, con el tiempo, como el escultor más moderno de su tiempo.

SECCIÓN 2- Naturaleza y Antigüedad: reinventado el modelo.
Ambos artistas se inspiraron tanto en la naturaleza como en la Antigüedad, trabajando con modelos del natural, pero nunca se limitaron a la piel, sino que la trascendieron para que cobraran vida.
Miguel Angel superó a la naturaleza, creando el Manierismo; Rodin inventó anatomías irreales para transmitir vida. El primero trascendió el modelo antiguo. El segundo inauguró un periodo de exploración artística.

SECCIÓN 3- Non finito.
De origen italiano y nacida en el siglo XVI, esta expresión hace referencia a los mármoles de Miguel Ángel que presentaban esa superficie sin pulir del todo, a medio hacer, sin acabar, pues eso es lo que significa.
Método que, siglos después, seguirá Rodin adaptándolo a su tiempo, si bien con una técnica diferente, pero persiguiendo ambos los mismo: dotar de energía, vitalidad y contraste a la superficie y, por ende, a la obra en sí misma.

SECCIÓN 4- Cuerpo y alma.
Tanto Miguel Ángel como Rodin se centraron en el cuerpo humano, en su reinterpretación y representación, no solo a través de los movimientos, sino para expresar los sentimientos más íntimos, mostrados a través de posturas contorsionadas, resultado de las emociones del alma.
OBRAS CLAVE.
- Esclavo moribundo, Miguel Ángel.
Concebida para formar parte del monumento funerario del papa Julio II, recibió este nombre en 1863.
Nos muestra una figura masculina, de cuerpo casi adolescente, con una poderosa musculatura de fuerza contenida. Pese a ello, parece incapaz de liberarse de esas bandas de tela que lo atan. Todo transmite angustia, como el gesto de los dedos que se hunden en el cabello, además de la postura contorsionada.
Parece que Miguel Ángel quiso representar aquí que la muerte es la lucha del alma por salir del cuerpo, para liberarse.

- La edad de bronce, Auguste Rodin.
El título evoca a una de las cinco edades de la Humanidad descritas por el poeta griego Hesíodo en el s. VIII a.C.
Se trata de un desnudo masculino de tamaño natural que provocó gran escándalo en su momento.
Sus gestos expresivos, casi dramáticos, unidos a la postura, como el brazo alzado y la colocación de las piernas, nos recuerdan al Esclavo moribundo del artista renacentista.

- Comparación del Esclavo moribundo de Miguel Ángel con La Edad de Bronce de Auguste Rodin.

- Esclavo rebelde, Miguel Ángel.
También se concibió para el monumento funerario del papa Julio II.
Encadenado, sus músculos se tensan al intentar liberarse de las cadenas mientras su cuerpo gira de forma exagerada y mira al cielo, buscando la liberación.
Esta escultura también se ha interpretado como símbolo de la lucha del alma por liberarse del cuerpo.

- Jean d’Aire nu, Auguste Rodin.
Obra concebida dentro del monumento conmemorativo a los Burgueses de Calais, para recordar un episodio ocurrido durante la Guerra de los Cien Años: la entrega de las llaves de la ciudad al rey Eduardo III de Inglaterra. Tras esto, los hicieron prisioneros.

Rodin realizó versiones individuales de cada personaje, dotándolos a cada uno de diferentes expresiones.
Esta representa a Jean d’Aire, con una anatomía bastante realista. La tensión interna se traslada a la musculatura de su cuerpo y a la expresión de sus labios, fruncidos. Al igual que sus manos, que aprietan con furia las llaves de la ciudad que va a entregar, aunque las llaves aquí no están presentes.
Esa fuerza contenida nos remite al Esclavo rebelde de Miguel Angel.
- Comparación del Esclavo rebelde de Miguel Ángel con Jean d’Aire de Auguste Rodin.

MIGUEL ÁNGEL BUONARROTTI (1475-1564).
El gran artista del Renacimiento por excelencia, a pesar de trabajar pintura, escultura y arquitectura, siempre se consideró escultor y a ello se dedicó con ahínco. Tenía la habilidad de ver la figura que se escondía dentro de un bloque de mármol y decía que solo había que eliminar las partes sobrantes para que la figura saliese al exterior.

Tanto en pintura como en escultura, sus figuras son rotundas, estando al mismo tiempo en calma y en tensión, en una lucha constante por liberar lo espiritual, evolucionando desde los cánones más clásicos hacia la estética manierista. Lo consigue con posturas contorsionadas e inestables, unidas en muchas ocasiones a una superficie inacabada, que dota de mayor dramatismo y veracidad a la obra.
AUGUSTE RODIN (1840-1917).
Su obra ha sido considerada en muchas ocasiones como la manifestación escultórica del Impresionismo, pues, como los impresionistas, parte de la naturaleza, pero la trata de una forma completamente diferente. Sus figuras van mucho más allá, consiguiendo sacar al exterior el estado de ánimo del hombre del siglo XIX, dominado por el pesimismo y la ansiedad, dando como resultado figuras atormentadas. A esto se une el estudio de la luz, dirigiéndola dependiendo de donde se vaya ubicar, para que resbale por la superficie.

MUSEO DEL LOUVRE.
Sus orígenes se remontan a un castillo creado en el s.XII. A partir de ahí, se convirtió en residencia oficial de la realeza francesa, donde fueron acumulando grandes colecciones durante siglos.
Será tras la construcción del Palacio de Versalles cuando se abandone el lugar por parte de la familia real, siendo destinado a sede de la Academia de Arte francesa, donde se celebraban exposiciones anuales.

Tras la Revolución Francesa, el Louvre se destinó a usos artísticos y científicos, abriéndose una parte como museo por primera vez el 8 de noviembre de 1793. Hoy, es uno de los museos más visitados del mundo.
MUSEO RODIN.
“Lego al Estado todas mis obras en yeso, mármol, bronce y piedra, así como mis dibujos y la colección de antigüedades que he tenido a bien reunir para la formación y educación de artistas y trabajadores. Pido al Estado que conserve todas sus colecciones en el Hôtel Biron, que se convertirá en el Museo Rodin, reservándome el derecho a residir allí el resto de mi vida”.
Con estas palabras, Rodin sentó las bases para su museo en 1909, haciéndose efectiva esta donación un año antes de su muerte.
La sede de París abrió sus puertas en 1916 y la de Meudon lo hizo en 1948.
El hotel se trata de una mansión de estilo rococó del siglo XVIII realizada por el arquitecto Jean Aubert. Cuando Rodin la encontró, estaba casi en ruinas. En la planta baja empezó a preparar lo que se convertiría en su museo.

Hoy, su obra se distribuye en dieciocho salas y también cuenta con la obra de Camille Claudel, alumna y amante del artista con quien mantuvo una tormentosa relación.
BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA.
BORRÁS, Gonzalo M.; FATÁS, Guillermo; Diccionario de términos de Arte y elementos de Arqueología, Heráldica y Numismática. Madrid, 2006. Alianza editorial.
CORTÉS ARRESE, Miguel; Biblioteca Básica de Historia: El Renacimiento. Madrid, 2004. Dastin Export S.L.
DE LA PEÑA GÓMEZ, MARÍA PILAR; «Manual básico de Historia del Arte». Colección Manuales UEX, 2006. Cáceres.
MARTÍNEZ BUENAGA, Ignacio; MARTÍNEZ PRADES, José Antonio; MARTÍNEZ VERÓN, Jesús; Historia del Arte. Paterna (Valencia), 1998. Editorial ECIR.
VV. AA. Enciclopedia Arte al Detalle. Tomo s.XV y XVI (vol. 1-2). Tomo s. XIX (vol. 2). Círculo de Lectores. DK editorial, 2009.
MARTÍNEZ BUENAGA, Ignacio; MARTÍNEZ PRADES José Antonio; MARTÍNEZ VERÓN Jesús, Historia del Arte. Paterna (Valencia) 1998. Editorial ECIR.
MUSEO DEL LOUVRE.
http://www.louvre.fr
MUSEO RODIN.
https://www.musee-rodin.fr
