BEMBIBRE: HISTORIA, PATRIMONIO Y CULTURA
INTRODUCCIÓN
Desde que el proyecto divulgativo de La Cámara del Arte fuera creado en 2016 por estudiantes de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla hasta hoy, año 2024, el crecimiento ha sido exponencial.
A lo largo de este verano, como un paso más en su paulatina evolución, se va a dedicar a publicar una serie de artículos que hablen sobre el arte, la historia, la cultura y el patrimonio de cada una de las localidades que participan en el Grand Prix del verano, un programa de entretenimiento que nació allá por el año 1995 y que ha formado parte de la infancia de muchos de nosotros.
En este caso hablamos de la localidad de Bembibre, un municipio de la provincia de León de 63,42 km² de superficie y una población de unos 9000 habitantes. Ubicado en la comarca de El Bierzo, Bembibre se encuentra en el noroeste de España, a unos 95 kilómetros de la capital provincial, León. Limita, de norte a oeste, con los municipios de Noceda, Folgoso de la Ribera, Torre del Bierzo, Castropodame, Congosto y Toreno.
El terreno de Bembibre es variado, con una altitud 646 metros sobre el nivel del mar, caracterizado por montañas suaves, valles fértiles y ríos que atraviesan el municipio, siendo el más destacado el río Boeza. Por la belleza de la zona, además del clima mediterráneo continental que le caracteriza, es un lugar único y perfecto para el turismo rural y el senderismo, aprovechando los veranos calurosos y el buen tiempo en estas fechas.
Además del área urbana, Bembibre cuenta en su término con un total de siete pedanías y la entidad local menor de San Román de Bembibre, la mayoría presididas por ermitas que tendremos la oportunidad de visitar más adelante, así como ideas de ecomuseos encuadradas en el proyecto titulado “Casas del Hombre”. Las pedanías son Arlanza, Labaniego, Losada, Rodanillo, Santibáñez del Toral, San Esteban del Toral y Viñales.
BREVE HISTORIA DE BEMBIBRE
Las evidencias más antiguas de población en la ubicación de Bembibre datan de la época del Paleolítico Inferior y Medio, siendo un ejemplo el enclave de “El Parral”. Pero sobre todo empieza a ganar importancia a partir del siglo VIII a.C., en la Edad de Bronce, donde aparecen armas arrojadizas exhumadas que afianzan la existencia de un núcleo urbano. Avanzando en el tiempo hallamos el “Bronce de Bembibre”, un edicto del año 15 a.C. otorgado por el emperador Augusto, en Narbona (Francia), a los astures Paemeiobrigenses de la gens susarrorum que ocupaban el Bierzo Alto.
Durante la Edad Media, Bembibre se consolidó como un importante núcleo de población gracias a la repoblación promovida por los reyes leoneses. Será el rey Ordoño I de Asturias, que conquistó este territorio a los musulmanes, el encargado de organizar administrativamente la zona de El Bierzo, que a su vez se lo encarga al conde Gatón.
En el año 1198, se concedió el Fuero de Bembibre por parte del soberano Alfonso IX, por lo que a partir de este momento fue cuando realmente la población empezó a tener más privilegios, tales como la construcción de iglesias y monasterios, aunque también convirtiéndose en un centro neurálgico comercial importante para los mercaderes y agricultores de la región.
Por dictamen de Fernando IV, Bembibre se erige en señorío del infante Alfonso de la Cerda en 1304, permaneciendo vinculado a la casa de Medinaceli hasta el año 1442. Ese año, Bembibre pasa a formar parte del patrimonio de la Casa de los Enríquez, y perteneció al Condado de Alba de Liste hasta la disolución de los señoríos de 1812.
En siglos posteriores, Bembibre experimentó varios cambios debido a conflictos bélicos y crisis económicas. Sin embargo, siempre logró recuperarse, y en el siglo XIX, con la llegada del ferrocarril, vivió un nuevo auge, especialmente en el sector minero.
La minería del carbón se convirtió en la principal actividad económica hasta bien entrado el siglo XX, dejando un legado que aún perdura en la memoria colectiva de la localidad, siendo un ejemplo paradigmático de ello el monumento al minero, titulado He aquí un Hombre, labrado en 1974 por el escultor Ángel Muñiz Alique, próximo al Santuario del Ecce Homo y que cada 4 de diciembre, día de Santa Bárbara, patrona de los mineros, es condecorado con una corona de laurel.
PATRIMONIO DE BEMBIBRE, UN PEQUEÑO TESORO EN PLENO CORAZÓN DE LEÓN
Bembibre es una localidad con un patrimonio bastante variado, donde se mezcla lo cultural con lo natural. Para abordar el recorrido del patrimonio de tan rica localidad, lo dividiremos en los siguientes subapartados: conjunto histórico, otros lugares destacados y barrios y pedanías.
CONJUNTO HISTÓRICO
El conjunto histórico de Bembibre, conformado oficialmente por la Iglesia de San Pedro, la zona del castillo y el recinto murado, fue declarado BIC en 2023, si bien es cierto que el expediente de su incoación llevaba pendiente de resolución desde 1975. Ahora bien, incluimos en este apartado, además de las obras mencionadas, el Santuario del Ecce Homo y las casas modernistas, que por su valor histórico-artístico creemos que se integran justamente en el conjunto bembibrense.
De esta manera, nuestro recorrido comienza en la Plaza Mayor, de trazado irregular y grandes soportales, la cual se asemeja a las plazas mayores o plazas de mercado de la España medieval. Este espacio emblemático es el corazón de la vida social y cultural del pueblo, y en sus alrededores se pueden encontrar numerosos cafés y tiendas, así como el Ayuntamiento y, presidiendo el centro, la Iglesia de San Pedro, todos ellos lugares que mantienen la tradición y el encanto histórico.
La Iglesia de San Pedro Apóstol, de origen románico, fue la sinagoga judía hasta 1490. Es un edificio de planta rectangular de tres naves con testero recto, cuerpo de espadañas de 1740 y portada principal, con una arquivolta de medio punto, que supone el único vestigio superviviente de su pasado románico en el siglo XII.
Además de los destrozos provocados durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), en la que la iglesia se convirtió en cuartel general francés, la Revolución de Octubre de 1934 supuso su incendio y pérdida casi total, salvándose tan solo dos tallas, la portada románica y la espadaña del siglo XVIII. Lo que hoy podemos ver es la reconstrucción, acabada en 1938.
Otro de los lugares con más interés del pueblo es el Santuario del Ecce Homo, situado a las afueras de la localidad. En su origen había otra edificación en su ubicación, probablemente una ermita del siglo XV, ya que el actual templo data de los siglos XVII-XVIII, aunque durante la ocupación napoleónica, en 1809, los franceses quemaron el templo, destruyendo prácticamente todo el interior y teniendo que reformarse. Es un lugar de peregrinación que atrae a numerosos fieles cada año, especialmente durante la festividad del Ecce Homo, que se celebra en septiembre.
Técnicamente, es una iglesia con planta de cruz latina de nave única con gran amplitud, destacando en la fachada principal la torre barroca, de cuerpo cuadrangular y cúpula sobre tambor octogonal; y la estructura circular de tres cuerpos.
Dentro, cuenta con cinco retablos, destacando el Retablo Mayor, de factura clasicista y presidido por el “Santo Ecce Homo”; y los retablos colaterales, ambas piezas neoclásicas traídas en 1844 desde el desamortizado Convento de Santa María Magdalena de Cerezal de Tremor, en Torre del Bierzo: uno está dedicado a Nuestra Señora de los Dolores y el otro a San Antonio Abad. Bajo otro retablo se halla una urna con un Cristo Yacente articulado, que sacan en la procesión del desenclavo en la Semana Santa.
Habiendo mencionado la anterior ocupación francesa, hay que especial hincapié en el castillo de Bembibre. De este lugar, documentado allá por el año 1354, tan solo se conservan algunos restos, como un muro de la Torre del Homenaje y los cimientos del patio de armas del siglo XVI.
Se piensa que tendría una planta cuadrangular con torres en cada esquina. A destacar que se la conoce sobre todo porque en el año 1844 el escritor berciano Enrique Gil y Carrasco la inmortalizó en su novela El señor de Bembibre, y en honor de este literato se erigió en 1971 el Parque de Enrique Gil y Carrasco.
Concluimos el apartado con las casas modernistas, situadas en la parte principal de la localidad y creadas por el maestro Francisco Frades Tobal, de origen zamorano, entre los años 1868 y 1932. Estas estructuras son un testimonio del auge del modernismo en la región y destacan por sus detalles ornamentales y su diseño innovador, así como por una estructura semejante, de dos o tres alturas, destinándose la planta baja a comercios y la/las superiores a vivienda. Esto las convierte en un punto de interés arquitectónico que merece ser explorado.
Cabe destacar de entre todo el catálogo la Casa de Villarejo (1896, reformada en 1919) y la Casa de Riego (1876, rehabilitada en 1928), ambas en la Plaza Mayor. Pero el mayor conjunto está en la avenida Susana González, donde hallamos, entre otros ejemplos, la Casa de los Hijos de Higinio González Fernández (1872, última planta de 1909), cuya solución de esquina es admirable; la Casa de Eloy Reigada Álvarez (1910, rehabilitada en 1922), en el que resaltan sus dos miradores; y la Casa de José Cubero García (1919-1922), de composición clásica con ornamentación neobarroca.
LUGARES DE INTERÉS Y FESTIVIDADES
Este apartado lo iniciamos con el Ayuntamiento, sito en la Plaza Mayor, como indicamos anteriormente. Fue diseñado por el arquitecto Veremundo Núñez Arenal entre los años 1993 y 1995, cuenta con cinco plantas y destaca por su estilo contemporáneo, que contrasta armónicamente con el entorno histórico. Su arquitectura innovadora refleja el progreso y la modernización de la localidad.
Continuamos por el Barrio de La Villavieja, que tiene su origen en el primer núcleo urbano de la localidad, ya documentado en el año 1015 durante el reinado de Alfonso V de León. Pasear por sus calles es como viajar en el tiempo, ya que conserva la esencia de la época medieval con sus casas antiguas.
Respecto a los museos de la localidad, me gustaría destacar los dos existentes hoy en día. El primero es el Museo Alto Bierzo, que nació en el año 1987 y que, desde el 2008, se encuentra situado en la llamada “Casa de las Culturas”. En él se puede ver el rico patrimonio de la comarca y su historia, centrándose sobre todo en los aspectos arqueológico y etnológico, pero también dedica una sección a Arte contemporáneo, con piezas de artistas locales como Amable Arias Yebra.
Por otro lado, se encuentra el Museo de Arte Sacro “El Santo”, abierto desde el año 2009 con el propósito de dar a conocer el legado artístico e iconográfico que antes se custodiaba en el Santuario del Ecce Homo. Es muy importante porque aquí se conservan algunos pasos que se procesionan en la Semana Santa de Bembibre, una de las más importantes de la provincia, con una cronología que va del siglo XVII al XX.
Los pasos más importantes de la misma son el Cristo Yacente de la Urna, el Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores (del siglo XVII), y el San Juan Evangelista o la Oración en el Huerto de los Olivos (del siglo XIX).
La otra festividad religiosa por antonomasia de la localidad es la Salida del Santo, del que se celebra un milagro que tuvo lugar en el año 1624 en el que se evoca que el santo Ecce Homo acabó con la sequía que venía azotando mucho tiempo a la zona, trayendo una época de intensas lluvias para mejoras las cosechas. Se celebra cada siete años y fue declarada Fiesta de Interés Provincial en 2001.
No nos podemos olvidar de la fiesta patronal, la llamada Fiesta del Cristo, celebrada del 13 al 15 de septiembre. En ella se venera al santo patrón de Bembibre, el ya conocido Ecce Homo, y cada año se prepara un recinto ferial para su celebración. No obstante, el evento más destacado en estos días es el concurso de entibadores mineros, que se lleva realizando desde 1956.
A pesar de tener otros lugares de interés como el Teatro Municipal “Benevivere”, con su imponente fachada vítrea, o la mencionada “Casa de las Culturas”, es reseñable también el patrimonio natural que posee la localidad y su entorno. Los Montes Aquilianos y la cercana Sierra de Gistredo son el lugar perfecto para realizar turismo rural o rutas de senderismo, debido a su espectacular belleza y gran biodiversidad. El Parque Natural de la Dehesa o el Embalse de Bárcena, así como el Camino de Santiago, son lugares ideales para acercarse con el buen tiempo durante este verano.
Por otro lado, sería interesante destacar también el patrimonio gastronómico, donde destacan algunos alimentos propios de la cocina tradicional, como el botillo, un embutido hecho con carne de cerdo al hilo del cual se celebra el Festival Nacional de Exaltación del Botillo desde 1973, Fiesta de Interés Nacional desde 2008; los pimientos asados, frutas como la manzana reineta o la pera conferencia, castañas y repostería artesanal tradicional, como periquillos (roscas de sartén) y las cestitas de la Confitería “Ferrero”.
LA BELLEZA DE LOS BARRIOS Y PEDANÍAS BEMBIBRENSES
Más allá del núcleo urbano, hallamos en Bembibre una serie de poblaciones en las que se esconde un tesoro patrimonial que no queremos que caiga en el olvido, todo lo contrario. En este último tramo del recorrido nos aproximamos, para empezar, a los barrios bembibrenses, como el Barrio de la Fuente, constatado ya en época bajomedieval y que recibe su nombre de la Fuente de los Caños; el Barrio de la Estación, nacido con la llega del ferrocarril a la villa en el siglo XIX; y el Barrio de Socuello, segregado del Ayuntamiento de Castropodame en 1965.
Nos adentramos acto seguido en los lares pedáneos, comenzando por Santibáñez del Toral y San Esteban del Toral, a los que llegamos a través de la llamada Ruta de Tierra Seca, señalada por la Cruz de Villanueva de 1789, recuerdo de la ya desaparecida Ermita de Nuestra Señora de Villanueva.
Ya en Santibáñez del Toral, es obligatorio visitar la Iglesia de San Juan Evangelista. Su portada meridional es del siglo XVI, la torre fue reedificada en 1678 y la nave la preside el Retablo Mayor, entallado a finales del siglo XVI por Bartolomé Hernández y policromado en 1633 por Gabriel Martínez y Pedro de Uliarte Bilbao.
En cuanto a San Esteban del Toral, en su término destaca la Iglesia de San Esteban, una obra neoclásica consagrada en 1796 con un Retablo Mayor dedicado a dicho santo protomártir. También permanece en pie la antigua ermita, hoy Casa del Pueblo, donde destaca el acceso con arco de medio punto renacentista. Finalmente, hallamos construcciones rurales, como palomares, hornos, bodegas y lagares, entre ellos el Lagar de la Era, del siglo XIX, destinado al ecomuseo Casa del Vino.
Salimos de la Ruta de Tierra Seca para ir a la Ruta del Noceda, que sigue el curso de este río. Aquí hallamos, aparte de un monolito de época de Carlos III, el llamado Pontón de Mojasacos (1786), las entidades de San Román de Bembibre, Viñales, Arlanza y Labaniego.
Habiendo repuesto energías en el camino, con pie seguro entramos en el término de San Román de Bembibre, una entidad local menor que, a diferencia de las demás de Bembibre, no es una pedanía. Lo primero que hay que destacar de este término es su patrimonio arqueológico, donde hallamos, por ejemplo, los restos de la villa altoimperial de “El Parral”. Se mantiene en pie, por otra parte, la Casona de los Robles Álvarez, de los siglos XVI-XVII, con el escudo barroco del linaje.
Pero lo más vistoso del conjunto es, sin duda, la Iglesia de San Román Mártir, que fue incendiada por los franceses en 1812 y reconstruida en 1824 por José de Arca. Es una iglesia de nave única, con planta de cruz latina y el típico cuerpo de espadañas bembibrense. Del mobiliario del interior, sobresale el Retablo Mayor, de finales del siglo XVII y de estilo churrigueresco.
Ejemplo de arquitectura eclesiástica es también la Ermita de la Vera Cruz, ya documentada en el siglo XVI. Cuenta con planta basilical de una sola nave, acceso principal porticado, sacristía añadida al presbiterio y retablo neoclásico del siglo XIX dedicado al Santo Cristo.
Además de todo esto, de nuevo hallamos aquí elementos característicos de arquitectura popular, como pajares, cuadras, un lagar, un palomar, un molino, un pozo… Y no podemos dejarnos el puente sobre el río Noceda, una estructura de triple vano de medio punto, levantado en 1515 y rehabilitado en 1763.
La siguiente parada es Viñales, donde la presencia del pasado romano vuelve a hacerse patente, esta vez en forma de baluarte, llamado El Castrín, y de miliario, nombrado antiguamente como “el yunque de los moros”, que se encuentra en el camino hacia la ya recorrida pedanía de San Esteban del Toral. A nivel eclesiástico, aquí hallamos la Iglesia de la Invención de la Cruz, erigida en 1962 tras el incendio de la antigua ermita llamada “La Rebouta”, y los restos de la antigua parroquia, que también fue víctima de las llamas en 1956.
Lo más destacable en Viñales son sus dos casas solares y, sobre todo, sus cuatro palomares. Estos últimos responden a una tipología constructiva muy presente en Bembibre en general y en las pedanías en particular. Son edificios de mampostería, generalmente de planta rectangular y con tejado de pizarra. Con respecto al tema de los ecomuseos, en su momento se proyectó destinar en Viñales la Casa de la Agricultura.
Continuamos con Arlanza, poblada de yacimientos que hacen suponer la posible existencia de un poblado astur en el siglo II, entre ellos “La Susiella” y “Los Barredines”. En pleno centro pedáneo hallamos la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, reconstruida entre 2002-2005 sobre la original renacentista y barroca, de nuevo con nave única e imponente espadaña.
En este caso, la arquitectura rural se puede apreciar por todas partes, desde casas tradicionales, lagares y molinos, hasta un lavadero con su fuente y un potro de herrar. Con respecto al ecomuseo de Arlanza, la idea era establecer aquí la Casa del Carbón, con el fin de explicar el rico pasado minero de Bembibre.
Antes de pasar a la última ruta, terminamos la Ruta del Noceda con el enclave de Labaniego, a cuya entrada se encuentra la Ermita del Santo Cristo, del siglo XVI y reformada en los siglos XVIII y XX. Le hace compañía en el plano eclesiástico la antigua Iglesia de Santiago Apóstol del siglo XVII, hoy ámbito sociocultural, que se integra armónicamente con el prodigioso entorno natural y que, como era de esperar, domina en altura con su espadaña.
La naturaleza es, sin duda, el mayor atractivo patrimonial de la pedanía de Labaniego, fundiéndose en su espesura vestigios del pasado humano, como los restos del antiguo convento franciscano. En un paraje de este calibre, era esperable que el ecomuseo ideal fuera la Casa del Bosque.
El viaje pedáneo y general está a punto de llegar a su término, y para el último tramo discurriremos por la Ruta del Lobo Forcado, donde tendremos la oportunidad de ver las pedanías de Rodanillo y Losada.
Así pues, y sin demorarnos más, llegamos con el macuto a Rodanillo, que también goza de un rico pasado romano. Además de dos ejemplos de arquitectura señorial, remarcables por sus escudos labrados, la joya es la Iglesia de San Antolín, antigua ermita remodelada en el siglo XVI con dos naves, la consabida espadaña y un recargado Retablo Mayor, de estilo churrigueresco. Cuenta en las afueras también con una Ermita del Santo Cristo, al igual que Labaniego, que conserva su nave románica del siglo XIII y un retablo rococó.
El viajero se despide de Bembibre posando sus pies en Losada, cuya actual Iglesia de San Miguel vino a sustituir a la antigua parroquia, de la que solo permanecen la espadaña y parte de los muros, supervivientes de una fuerte tormenta que inundó el espacio en 1964 a raíz de la subida del caudal del arroyo Lobo Forcado.
En la carretera que une Losada con Arlanza se alza la Ermita de la Cruz, de nave única y también con espadaña, aunque más modesta que la media. Fue rehabilitada por la Junta Vecinal respetando su pasado histórico.
CONCLUSIONES
Bembibre, con su rica historia, patrimonio y entorno natural privilegiado, es un municipio que merece ser conocido y valorado. Desde sus orígenes prerromanos y su desarrollo en la Edad Media hasta su auge minero en el siglo XIX, Bembibre ha sabido adaptarse y evolucionar, preservando sus tradiciones y patrimonio. Las diversas épocas de su historia han dejado una huella indeleble en la estructura y la cultura del municipio, creando una identidad única que se refleja en sus habitantes y en su paisaje.
El atractivo de Bembibre radica en su capacidad para ofrecer una experiencia completa a sus visitantes: desde recorrer sus calles y monumentos históricos, pasando por la inmersión en su cultura local a través de museos y festividades, hasta la posibilidad de disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. Bembibre es un ejemplo de cómo una pequeña localidad puede albergar grandes tesoros, tanto en términos de historia y cultura como de belleza natural.
Para quienes buscan un destino auténtico, con una identidad bien definida y una oferta diversa, Bembibre se presenta como una opción ideal, reflejando la esencia de El Bierzo y la provincia de León en cada uno de sus rincones. La combinación de su patrimonio histórico, su vibrante vida cultural y su impresionante entorno natural lo convierten en un lugar único, perfecto para aquellos que desean explorar y disfrutar de la auténtica esencia de esta región española.
Por supuesto, no olvidéis tampoco atender al apartado gastronómico y hostelero, Bembibre no queda completa sin este punto. Por ello, no dudéis en hacer parada en sus múltiples bares, restaurantes, cafeterías y demás. Agasajaros con su ronda de vinos, que cuentan con Denominación de Origen; tomaros una cerveza bien fresquita y, sobre todo, llenaros con sus múltiples manjares.
Como se ha comprobado, es una localidad que es un tesoro y a la que queremos animar y desearle lo mejor en esta edición del Grand Prix de 2024 ¡Ánimo, Bembibre! ¡A por todas!
BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA
BIBLIOGRAFÍA
AA. VV., Enciclopedia del románico. León, Aguilar de Campoo, Fundación Santa María la Real, 2002
Alonso Ponga, José Luis; “Romerías leonesas: El Santo de Bembibre”, en Tierras de León: Revista de la diputación provincial, vol. 30, 29 (1980), pp. 133-142.
Andina Yanes, Jovino; “El señor de Bembibre: aportación a la memoria de ediciones”, en Carrera, Valentín (ed. lit.), Enrique Gil y Carrasco y el Romanticismo: actas del Congreso Internacional (1815-2015), El Bierzo, Andavira, Universidad de León, 2015, pp. 235-270.
Olano Pastor, Manuel Isaías, “El legado hebreo de Bembibre (I)”, en Argutorio: revista de la Asociación Cultural “Monte Irago”, 15, (2005), pp. 45-47
___, “El legado hebreo de Bembibre (y II)”, en Argutorio: revista de la Asociación Cultural “Monte Irago”, 16 (2006), pp. 9-12
___, Guía turística del municipio de Bembibre, Bembibre, Ayuntamiento de Bembibre, Concejalía de Educación, Cultura y Turismo, 2010.
___, “El Museo «Alto Bierzo» de Bembibre. Un referente arqueológico de la cuenca del Boeza”, en Boletín del Museo Arqueológico Nacional, 35 (2017), pp. 1062-1071.
WEBGRAFÍA
AYUNTAMIENTO DE BEMBIBRE
(http://www.aytobembibre.es/pagina-ejemplo/atractivos-turisticos/)
BEMBIBRE.COM
BEMBIBRE DIGITAL
(https://bembibredigital.com/culturayespectaculos)
ESCAPADA RURAL
(https://www.escapadarural.com/que-hacer/bembibre
RED DE CONJUNTOS HISTÓRICOS DE CASTILLA Y LEÓN
(https://www.recohicyl.com/bembibre/)
TURISMO DE CASTILLA Y LEÓN
(https://www.turismocastillayleon.com/es/conjuntoshistoricos/bembibre)
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
https://www.ucm.es/archivoepigraficohispania/bronce-de-bembibre

3 respuestas a «Bembibre | Grand Prix del verano 2024»
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