Hecho en Japón, La gran odalisca

Ficha técnica

Título: Made in Japan, La grande odalisque (Hecho en Japón, La gran odalisca)
Autor: Martial Raysse
Cronología: 1964
Estilo: Nuevo Realismo, Pop Art
Materiales: Pintura acrílica, vidrio, mosca, pasamanería de fibra sintética, sobre fotografía encolada sobre lienzo.
Ubicación: Centre Pompidou, París.
Dimensiones: 130 x 97 cm
Escrito por: CuDiosa

COMENTARIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE ‘HECHO EN JAPÓN, LA GRAN ODALISCA’

CONTEXTO HISTÓRICO

Es normal que se tengan dudas. Más al principio, más cuando se te dan bien varias cosas. Martial Raysse (1936, Golfe-Juan) creció con varias pasiones merodeándole. Desarrolló su personalidad dándole forma al barro como parte de una familia de ceramistas. Quiso ser atleta, compitió con los buenos y entrenó duro pensando en convertirse en profesional de los tacos y el tartán. Escribió poemas desde niño.

Y al final, pues mira, ninguna de las tres cosas.

Fue el arte de la pintura el que terminó ganando la partida a cuatro. Aunque no hablamos desde el plano tradicional, quizá el batiburrillo de aficiones le llevó a confeccionar un arte novedoso, singular y adaptado a los nuevos tiempos que requerían una aclamada “higiene visual”. En plena década de los 50, Raysse buscaba la inspiración recorriendo los pasillos de los supermercados y rebuscando entre sus lineales. Explicación fácil: como tantos/as otros/as, estaba absolutamente fascinado por la estética de la sociedad de consumo y sus efectos. Esa misma que a día de hoy mantiene la forma impoluta creándote necesidades sin cesar.

«La belleza es el mal gusto. El mal gusto es el sueño de una belleza excesivamente deseada.»

Martial Raysse

Con esa flipada en la cabeza, ahondó más y más en la llamada “higiene de la visión”, una idea que proponía limpiar la mirada gracias a la observación directa de los objetos de plástico. Dentro de este mismo concepto de purificación, también le servían los colores fluorescentes y, cómo no, el auge publicitario (toda una revolución social y estética, al mismo tiempo).

Snack‘, 1964.

Con esas premisas iniciales, en 1960 y junto a artistas como Yves Klein, Arman y Jean Tinguely, fue parte de la creación del Nouveau Réalisme francés. Un paso más allá en esa apuesta por ver lo real de forma diferente a través de los objetos cotidianos en contraposición al modelo e ideal clásico. Dentro de este fregaó, destaquemos que Raysse fue pionero en utilizar el neón en sus obras como vehículo para transmitir su personal crítica lúdica y colorida a la cultura pop y el fetichismo del consumo. Desde un planteamiento provocador, su intención es romper con la tradición pictórica y llamar la atención sobre la artificialidad de los valores estéticos modernos. Si te preguntas si está celebrando el consumo, no; está usando sus propios códigos para cuestionarlo.

ANÁLISIS FORMAL

Bien, esto es una versión de la Gran Odalisca del maestro Jean-Auguste-Dominique Ingres y el método de reproducción es sencillo. El artista toma un detalle fotográfico de la figura original, lo amplía y recompone en un formato vertical. Hasta aquí todo más o menos en orden.

El equilibrio se rompe con la incursión de elementos añadidos (objetos decorativos, colores artificiales y materiales industriales como los que se producían en el Japón de la época), además del propio y saturado color, por supuesto. Y ese característico neón, fluorescente que añade luz artificial y refuerza el carácter comercial de la imagen. La inclusión del fondo plano rojo opuesto al verde de la figura suma en la creación de esa estética publicitaria aderezada por un toque pop japonés.

Por eso, se puede afirmar de todas, todas, que el artista fusiona pintura, escultura y objeto. Reverberación de esa técnica del collage que tanto se estilaba en Francia pero que, no olvidemos, inventó un español: Pablo Picasso. Vale, ok, lo hizo junto a Braque en ‘Naturaleza muerta con silla de rejilla’ (1912).

Digamos que Ingres, en 1814, hace que su ‘Odalisca’ siga la estela de la representación tradicional y académica de la mujer. Más en concreto, la imagen del desnudo siguiendo los cánones ideales de belleza concebidos desde la antigüedad.

‘La gran odalisca’ (1814, óleo sobre lienzo, 91 x 162 cm). Museo del Louvre

Raysse lo sabe y se aprovecha de ello para reconvertir su sentido en una crítica a la representación estereotipada femenina, en sus años, no en los museos sino en la publicidad, donde la belleza se utiliza como mercancía.

CURIOSIDADES

Y en plena vorágine creativa, a Martial Raysse le giró la cabeza. El desencadenante se relaciona con los acontecimientos de mayo del 68. El fracaso de las (tan ansiadas) transformaciones sociales terminó por frustrarle y llevarle a la eterna duda existencial, propia del artista, sobre su creación y su papel en la sociedad.

Ante tal bajona, decidió retirarse al campo, más concretamente a Issigeac, donde aún vive a sus 90 años. Podría decirse que la mudanza fue de cuerpo y alma porque no sólo se alejó físicamente de los focos sino que le sirvió para romper con el arte más pop y el mercado en favor de una creación centrada en el dibujo, la pintura clásica y la escultura.

Pero no fue la única vía de escape, la fuga campestre también le sirvió para volcarse en el cine como forma de expresión alternativa a lo que venía haciendo hasta el momento. En esta nueva faceta, dirigió películas como Camembert extra-doux (1969) y Le grand départ (1970). Por su puesto, lo hizo desde la perspectiva de cine de autor intimista y alejada del circuito comercial del que renegaba fuera cuál fuera su expresión.




OTRAS ENTRADAS EN NUESTRA WEB QUE PUEDEN INTERESARTE

¿COMPARTIR ESTE ARTÍCULO?

Share on facebook
Compartir en Facebook
Share on twitter
Compartir en Twitter
Share on linkedin
Compartir en Linkdin
Share on pinterest
Compartir en Pinterest

Deja tu comentario

Deja una respuesta

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad