INTRODUCCIÓN
Como todos los años por estas mismas fechas, Madrid prepara sus mejores galas para celebrar en el IFEMA algunas de sus mejores ferias de Arte a nivel nacional e internacional, como son Estampa y Feriarte, donde cada nueva edición ofrece a espectadores y coleccionistas de alto standing una variada y selecta gama del Arte contemporáneo que late con fuerza en la escena actual. No tuvimos, por desgracia, la oportunidad de acudir a la primera de las ferias mencionadas, es decir, Feriarte, aunque por suerte el año pasado sí se dio la ocasión, y la experiencia fue, como poco, inmejorable; este año donde hemos acudido es a Feriarte, un evento que, si bien se inscribe en el marco de la contemporaneidad artística, invita a entidades que no solo ofertan Arte de nuestro tiempo, sino también Arte de otras épocas.
En este 2025 se cumplen ya 48 ediciones de Feriarte, una cifra más que considerable que, por sí sola, es un valioso indicativo de la importancia y prestigio que tiene en España. Pudo ser visitada en toda la extensión del pabellón 3 de la Feria de Madrid desde el sábado 18 de octubre hasta el domingo 26 de la semana posterior a aquella. La visita que realizamos servidor y mi sempiterna compañera de eventos Alba Jiménez tuvo lugar, para ser exactos, el pasado viernes 24, llegando al recinto sobre las 12:50, y tras un par de vueltas inspeccionando la gama de los stands y hablando con algunos galeristas y directores sobre las cifras efectivas de rentabilidad de Feriarte, marchamos de vuelta a casa hacia las 14:40.

En este lapso de unas dos horas aproximadamente emprendimos, como se lee en el plano guía, “un viaje al corazón del arte y las antigüedades”, que da idea de la esencia que define el bagaje artístico de Feriarte: el Arte contemporáneo está a la orden del día y por ello hay galerías de este palo distribuidas por el pabellón, mas es esta una feria orientada al coleccionismo no solo de obras de artistas contemporáneos consagrados o noveles, sino también y en buena medida de antigüedades, de piezas de valor que han recorrido siglos e incluso milenios, y que hoy podemos hallar no solo en colecciones de museos, sino también en el mercado del Arte, de donde derivan a colecciones particulares, siempre y cuando, obviamente, existan clientes potenciales.
Es así que, del 18 al 26 de octubre, el pabellón 3 del IFEMA se convirtió en una gigantesca máquina del tiempo que no requería un DeLorean para moverse entre diversas coordenadas históricas, bastaba el simple caminar para pasar de un puesto con antigüedades egipcias, griegas y romanas a otro que exponía en sus paredes cuadros de Sorolla, Picasso o Robert Delaunay, habiendo galerías cuya selección permitía ese viaje temporal con tan solo un paso. Entre los artistas consagrados del Arte contemporáneo, nos fijamos en que este año había una gran abundancia de obras de Antonio Saura, el Equipo Crónica, Andy Warhol y Miquel Barceló, entre otros.
Ahora bien, como hemos dicho Feriarte no acoge únicamente a galerías de Arte contemporáneo consagrado venidas de todo el país, sino que también da la oportunidad a galerías que representan a artistas de actualidad, tengan estos una trayectoria más o menos asentada en el mercado y los circuitos artísticos. Es el caso, por ejemplo, de Viridian, con cuya galerista pudimos intercambiar un pequeño diálogo, además de apreciar exquisitas creaciones como los paisajes urbanos de Luis Javier Gayá (a quien entrevistamos con motivo de FLECHA 2025, si lo recordáis), los tondos de Isabel de la O, las profundas gamas azuladas de Alberto Guerrero o pequeñas esculturas de Aurora Cañero, más acostumbrada a manejar el gran formato.

Y no todo, por supuesto, va de Picasso, Dalí y Occidente por extensión, y ahí entra, sin ir más lejos, Lóval Antigüedades, una galería del centro de Barcelona que, aunque oferta en su catálogo obras europeas en general, españolas en particular y catalanas en concreto, el punto fuerte que le da su seña de identidad es el coleccionismo de piezas orientales, en especial de Japón. Aquí hallamos desde pequeños peines (kanzashi) y guardamanos de katanas(tsuba) hasta biombos, armaduras de samurái y muebles laqueados, ideales para la decoración del hogar.
En la onda del Arte catalán, no podemos dejar de mencionar Adrià Codina Art Gallery, especializada en Modernismo. en los valiosos minutos que nos regaló, nos comentó dos obras de Ramón Casas Carbó expuestas por fuera del stand que eran especiales por haberlas pintado en el apogeo de su amor hacia Julia Peraire, su modelo, musa y amante.

Espero que esta amena introducción os haya podido sumergir en parte en la artística e histórica atmósfera que podía respirarse en Feriarte a cada paso que dábamos. Este es el preludio de lo que viene a continuación, un estudio de mercado en torno a las cifras que se han obtenido respectivamente de Estampa y Feriarte, así como un balance general de los resultados finales de ambas ferias que nos permitirá comprender, en parte, la situación del mercado del Arte en España. Sin más dilación, os dejo con Alba.
FERIARTE 2025
Una vez dejadas nuestras impresiones y, por descontado, nuestra maravillosa experiencia, vamos a ponernos un poco más técnicos para preguntarnos cuáles han sido las conclusiones finales que podemos sacar de esta nueva edición de la feria, curiosidades a destacar e impresiones generales que se comentaron a lo largo de su celebración.
Y es que Feriarte destaca por la calidad y diversidad de su oferta, que reúne tanto obras antiguas como piezas de Arte contemporáneo firmadas por artistas de renombre, consolidando su reputación como una feria sólida y prestigiosa. Además, iniciativas como “#YourArt” amplían el acceso al coleccionismo al ofrecer opciones para quienes cuentan con presupuestos más ajustados, fomentando así una visión más inclusiva y democrática del Arte.
Finalmente, el programa de charlas y mesas redondas añade un valioso componente reflexivo, al abordar temas como el patrimonio, el diseño o el papel de la mujer en el Arte, convirtiendo el evento en un punto de encuentro no solo para la compra y exposición, sino también para el pensamiento y el diálogo.
El mercado del Arte y las antigüedades atraviesa un momento de cierta contención, reflejado en una disminución global de las ventas cercana al 12%, pese a que el número de transacciones ha mostrado un leve crecimiento. Esta situación, común a muchas ferias del sector, puede repercutir en los resultados comerciales de los expositores y en la dinámica general del evento.
Otro de los desafíos es atraer a públicos más jóvenes o menos familiarizados con el coleccionismo. Aunque existen iniciativas para abrir el acceso y despertar nuevos intereses, todavía persiste la necesidad de ampliar la base de visitantes más allá de los asistentes habituales.
Por último, Feriarte enfrenta el reto de distinguirse dentro del panorama de ferias de Arte, especialmente frente a aquellas centradas exclusivamente en el Arte contemporáneo. Su carácter diverso —que abarca antigüedades, decoración y distintas corrientes artísticas— es una fortaleza, pero también puede dificultar su posicionamiento frente a eventos más especializados.

Puede considerarse un éxito moderado, pero significativo dentro de su sector. La feria reunió a 65 anticuarios y galerías de alto nivel, ofreciendo una cuidada selección de piezas de gran valor histórico y artístico. En cuanto a proyección cultural y visibilidad, reafirmó su papel como una cita esencial para el coleccionismo, el Arte y las antigüedades en España.
Aunque no se han publicado datos completos sobre las ventas, la continuidad en la calidad de los expositores y el mantenimiento del público asistente —en ediciones anteriores se registraron alrededor de 19.000 visitantes, según El País— apuntan a una edición sólida y con buena salud general.
En definitiva, Feriarte 2025 cumplió con sus principales objetivos —visibilidad, relevancia y calidad expositiva— y, aunque los resultados comerciales puedan variar según cada expositor, el balance general del evento puede considerarse claramente positivo dentro de su ámbito.
Precisamente, en el terreno de la pintura moderna y contemporánea, la presencia de obras de maestros como Picasso o Miró reafirmó el alto nivel de la feria y su capacidad para atraer tanto a galerías consolidadas como a coleccionistas experimentados.
Las antigüedades y los objetos de colección mantuvieron su papel central, con una amplia selección que abarcó desde piezas arqueológicas hasta mobiliario histórico y artes decorativas. Este recorrido, que combina patrimonio y diseño, subraya la esencia tradicional de Feriarte como punto de encuentro para el Arte con valor histórico.
Al mismo tiempo, la iniciativa #YourArt volvió a impulsar el acceso al coleccionismo mediante obras con precios por debajo de los 5.000 €, una estrategia clave para dinamizar el mercado y acercar el Arte a nuevos públicos.
Finalmente, el diseño y la decoración de alto nivel también ganaron protagonismo, con propuestas de mobiliario y artes decorativas de alcance internacional que reforzaron la imagen de la feria como espacio donde convergen tradición, innovación y calidad estética.
Por lo tanto, el tipo de Arte que más se benefició fue aquel que combina calidad reconocida y demanda contrastada, además de formatos que permiten coleccionar sin presupuestos gigantes. La pintura de maestros, las antigüedades de diseño y los objetos de colección “accesibles”, ¿pueden, por tanto, haber sido los ganadores?
CONCLUSIONES
La edición 2025 de Feriarte, celebrada en Madrid, volvió a desplegar su encanto como una cita imprescindible para quienes viven el Arte no solo como objeto, sino como emoción y legado. La feria se erigió, una vez más, como un puente entre épocas y sensibilidades: desde el eco de la arqueología hasta la vibración del Arte contemporáneo, desde las grandes piezas que guardan siglos de historia hasta aquellas obras que marcan el inicio de un nuevo coleccionista.
A pesar de los vientos inciertos que soplan en el mercado del Arte, Feriarte supo mantenerse firme y luminosa, reinventándose sin perder su esencia. Espacios como #YourArt demostraron que el Arte puede ser también una puerta abierta, accesible y cercana, capaz de enamorar a quienes se aproximan por primera vez a este universo.
En cuanto a los protagonistas de esta edición, brillaron con especial fuerza las obras que conjugan historia, maestría y belleza: la pintura de los grandes nombres —Picasso, Barceló y tantos otros— junto a los objetos de colección que despiertan la curiosidad de una nueva generación de amantes del Arte. En ese equilibrio entre lo eterno y lo emergente, Feriarte encontró su mejor expresión.
